Bron/Broen


Tú mira pallá, que ya miro yo paquá

Tú mira pallí, que ya miro yo paquá

Hola amigos, hemos vuelto.

Hoy quiero hablaros de una serie de misterio Sueco-Danesa cuyo título traducido sería “El puente” (no confundir con “El secreto de Puente Viejo”, insuperable se mire como se mire) y con la que vais a quedar muy bien cuando os encontréis enfrascados en una conversación sobre ficción con vuestros amigos hipsters mientras os tomáis un gin-tonic con pepino en un bar de moda.

The Bridge es una serie de intriga, más o menos clásica, que hasta el momento cuenta con dos temporadas, cada una de ellas centrada en un crimen diferente; aunque el final de la segunda se ha quedado más abierto que una farmacia de guardia, por lo que es de suponer que la tercera temporada, esperada para Septiembre del 2015, siga tirando de ese hilo.

La primera temporada comienza con la aparición de un cuerpo cortado en dos partes por la cintura en el Puente Oresund (sí, el que separa Dinamarca de Suecia y más concretamente las ciudades de Copenhagen y Malmö), después de que se apagaran por unos segundos las luces que alumbran la carretera. Resulta que el cadáver estaba escrupulosamente colocado en la frontera entre ambos países y, sorpresón, no pertenecía a una sola persona, sino que al identificado tronco de una política sueca, le habían colocado, cual muñequito de Lego, las piernas de una prostituta danesa, sirviendo esto de excusa para que las agencias de policía de ambos países tengan que colaborar en adelante.

La trama cumple con todos los requisitos de una buena historia de misterio que se precie: un asesino muy inteligente que parece todopoderoso, una comunicación entre el villano y la policía (a través de un periodista) en forma de desafío, unos personajes con fuertes personalidades diferenciadas y un desglose temporal de pistas clave muy bien pensado.

Además, la serie añade algunos elementos que, sin ser nuevos, le dan un toque muy atractivo a la historia. Por un lado, se juega mucho con los estereotipos y diferencias ente ambos países, personificados en ambos detectives: Saga, la fría y exenta de habilidades sociales sueca y Martin, el padre de familia danés con métodos poco ortodoxos. Otro detalle que me gusta es la forma en la que se van introduciendo los nuevos personajes, pudiendo aparecer varios capítulos antes de conocer su implicación con la trama principal, superponiéndose con otros y sus respectivas subtramas. Y por último, un típico, aunque interesante y bien orquestado, entrelazamiento de las vidas personales de ambos detectives con la historia.

ATENCIÓN SPOILERS!!

Tampoco mucho, pero siempre quise decir esto.

Al final, se contradice una de las reglas básicas de la novela negra clásica, que consiste en que el culpable debe ser un personaje con el que el lector está familiarizado, debiendo aparecer en los primeros capítulos. Pero en esta ocasión no hablamos de una novela, y viendo como nos la quieren meter doblada en otras series, el desenlace de la primera temporada está más que logrado, con muy pocos cabos sueltos y sin caer en el happy-ending. No digo más.

SE ACABARON LOS SPOILERS!!

La segunda temporada, contextualizada un año después de los acontecimientos ocurridos en primera, comienza de nuevo con un incidente en el ya recurrente puente Oresund, esta vez, con un barco a la deriva que encalla en uno de sus pilares. Y de nuevo, sorpresón, cuando descubren que en el barco no había tripulación, sino 5 jóvenes (mezcla entre daneses y suecos, aunque todos muy rubios y altos) atados e infectados por un virus letal. Luego se descubrirá que el ataque proviene de una célula terrorista escondida tras el logo de una especie de rana y en adelante se desarrollarán una serie de follones de distinta índole.

En esta temporada se vuelve a jugar aún más, si cabe, con la introducción y el solapamiento de nuevos personajes y tramas, tanto que, saber como están conectadas con la historia principal, llega a ser un misterio en sí mismo. También desarrollan un poquito más las historias personales de los protagonistas, dándoles otra vuelta de turca, y mostrando incluso tetas y pollas escenas de sexo. Cabe destacar la personalidad de los personajes, muy bien construidos, a mi parecer, entre los que sobresale el de la detective Saga, que en esta temporada se corona como protagonista absoluta del metraje.

Otro pequeño detalle que no pasará desapercibido para los amantes del género, como yo, es que, como en toda buena novela negra que se precie, el detective se tiene que mover en un coche especial, en este caso la policía sueca persigue malhechores en un precioso Porsche 911 (creo que es un 2.7 de los 70′) color mostaza.

Como conclusión, decir que lo que más me gusta de esta serie (como tampoco podía ser menos habiendo nacido de mentes escandinavas) es su concreción y la simplicidad del guión, aún dentro de una trama enrevesada. Sin planos innecesarios, escenas redundantes, licencias estilísticas, ñoñería barata ni gilipolleces del estilo. Una serie de misterio que da lo que promete, que ya es más de lo que se puede decir de la gran mayoría de las mierdas que nos vienen desde el otro lado del charco (aunque evidentemente también creen verdaderos pepinazos de tanto en cuanto). Muy recomendable.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s